Elegir bien la longitud y el diámetro de un tubo LED evita devoluciones, parpadeos y luminarias que no cierran bien. En esta guía me centro en las medidas reales que se usan en España, en cómo distinguir T5 y T8 y en qué revisar antes de comprar un recambio para cocina, oficina, garaje o local. También verás por qué la medida por sí sola no basta y cuándo el problema está en el casquillo o en el tipo de equipo de la luminaria.
Lo esencial para acertar con la medida a la primera
- La medida útil no es solo la longitud: también importan el diámetro, el casquillo y el tipo de instalación.
- En T8 los formatos más habituales son 600, 900, 1200 y 1500 mm con casquillo G13.
- En T5 predominan 549, 849, 1149 y 1449 mm con casquillo G5.
- La longitud nominal y la longitud total no siempre coinciden, así que conviene medir el tubo completo.
- No compres solo por tamaño: un tubo LED puede requerir cebador, recableado o compatibilidad con balasto electrónico.
Qué significan realmente las medidas de un tubo LED
Cuando hablo de medidas de los tubos fluorescentes LED, yo separo siempre tres cosas: diámetro, longitud nominal y casquillo. El diámetro es lo que diferencia, por ejemplo, un T5 de un T8; la longitud nominal es la medida comercial con la que se vende el tubo; y el casquillo es la base que tiene que encajar en la luminaria.
En la práctica, T5 suele equivaler a unos 16 mm de diámetro y usa casquillo G5, mientras que T8 ronda los 26,7 mm y normalmente usa G13. Además, la longitud total puede ser algo mayor que la nominal por los extremos y los pines. Por eso no conviene fiarse solo del número redondo: hay modelos de 900 mm que llegan a unos 908 mm totales y otros de 1500 mm que alcanzan alrededor de 1513 mm.
| Formato | Diámetro aprox. | Longitud nominal | Casquillo | Uso habitual |
|---|---|---|---|---|
| T8 | 26,7 mm | 600 mm | G13 | Armarios, muebles, zonas cortas |
| T8 | 26,7 mm | 900 mm | G13 | Pasillos cortos, zonas auxiliares |
| T8 | 26,7 mm | 1200 mm | G13 | Cocinas, oficinas, talleres |
| T8 | 26,7 mm | 1500 mm | G13 | Garajes, almacenes, naves |
| T5 | 16 mm | 549 mm | G5 | Luminarias compactas |
| T5 | 16 mm | 849 mm | G5 | Lineales pequeños o medianos |
| T5 | 16 mm | 1149 mm | G5 | Oficinas y luminarias lineales |
| T5 | 16 mm | 1449 mm | G5 | Tramos largos y sustituciones potentes |
Si ya tienes claros esos tres datos, pasas de una compra a ciegas a una compra técnica. Con eso se entiende mucho mejor por qué en tienda aparecen referencias parecidas que, sin embargo, no son intercambiables.
Las medidas estándar que más vas a encontrar en España
En el mercado español, la referencia más común para T8 sigue siendo la de 60 cm, 90 cm, 120 cm y 150 cm. En T5, lo habitual es encontrar 549, 849, 1149 y 1449 mm. A veces verás estas mismas medidas redondeadas como 550, 850, 1150 o 1450 mm, y eso no es un error: es una forma comercial de presentar la misma familia de tubos.
Si tuviera que resumirlo de forma práctica, diría esto: 1200 mm es el formato más versátil para interior general, 1500 mm aparece mucho en garajes, trasteros y naves, y los tubos de 600 mm o 549 mm se reservan para huecos más pequeños o luminarias compactas. Esa diferencia importa más de lo que parece, porque no solo condiciona el encaje físico, sino también la distribución de la luz en la estancia.
También conviene recordar que el tubo LED no siempre copia exactamente la estética del fluorescente viejo. Hay modelos con vidrio, otros con policarbonato y otros con recubrimiento de seguridad, así que dos tubos de la misma longitud pueden sentirse distintos al manipularlos o al montarlos en una pantalla cerrada.
Cómo medir el tubo antes de comprar
Yo suelo medir siempre con el tubo fuera de la luminaria, porque así evito interpretar mal la referencia. La regla que mejor funciona es muy simple: mide, anota y compara antes de pagar. Si la serigrafía del tubo sigue legible, aún mejor, porque muchas veces ahí ya aparece la pista decisiva.
- Apaga la corriente y retira el tubo con cuidado. No basta con mirar la luminaria desde fuera; necesitas ver la pieza completa.
- Mide la longitud de extremo a extremo. No solo el vidrio visible, también los casquillos y la parte que entra en el portalámparas.
- Comprueba el diámetro. Si el cuerpo es fino, probablemente sea T5; si es más grueso, lo normal es T8.
- Busca la referencia impresa. En muchos tubos aparece algo como 830, 840 o 865: eso indica el color de la luz, no la medida.
- Confirma el casquillo. G5 y G13 no son intercambiables, y ese detalle por sí solo puede arruinar la compra.
- Mide también el espacio útil de la pantalla. En luminarias cerradas o con difusor, unos milímetros de más pueden impedir el cierre correcto.
Si la etiqueta está borrada, una foto con el metro al lado resuelve más dudas que una referencia aproximada de memoria. Aquí es donde se evitan la mayoría de devoluciones por “era casi la misma medida”.
T5 y T8 no se cambian igual
La diferencia entre T5 y T8 no es solo de grosor. También cambia la lógica de instalación, la compatibilidad y, en muchos casos, el tipo de mantenimiento que vas a tener a futuro. Un T5 de 1149 mm y un T8 de 1200 mm pueden parecer parecidos en catálogo, pero físicamente y eléctricamente no se comportan igual.
| Aspecto | T5 | T8 |
|---|---|---|
| Diámetro | 16 mm aprox. | 26,7 mm aprox. |
| Casquillo | G5 | G13 |
| Longitudes habituales | 549, 849, 1149 y 1449 mm | 600, 900, 1200 y 1500 mm |
| Instalación más común | Muy ligada a balasto electrónico | Muy presente en instalaciones antiguas o mixtas |
| Recambio habitual | Más compacto y específico | Más extendido y fácil de encontrar |
Si tu luminaria es T5, no intentes “compensarlo” con inventos para meter un T8. No es una buena idea. El tubo tiene que encajar, sí, pero también tiene que disipar bien el calor y trabajar con el equipo adecuado. En una sustitución limpia, la compatibilidad pesa tanto como la longitud.
La compatibilidad eléctrica decide si el recambio funciona de verdad
Aquí es donde más compras se equivocan. Dos tubos de la misma medida pueden requerir instalaciones distintas según trabajen con cebador, con balasto electrónico o directamente a red. Yo lo miro siempre antes que el color de la luz, porque si el tubo no arranca, da igual que mida perfecto.
| Tipo de instalación | Qué suele pedir el LED | Qué ocurre si no lo revisas |
|---|---|---|
| Con cebador / balasto electromagnético | Tubo EM/Mains y cebador LED incluido o puenteado | Parpadeo, fallo de encendido o instalación inútil |
| Con balasto electrónico HF | Modelo compatible HF o recableado según esquema | El tubo puede no encender o funcionar de forma inestable |
| Conexión directa a red | Tubo preparado para alimentación directa, respetando el lado de entrada | Riesgo de montaje incorrecto y avería |
En este punto, los accesorios importan tanto como la bombilla lineal. El cebador LED, los puentes y el esquema de conexión no son un extra decorativo; son la diferencia entre un recambio rápido y una instalación que obliga a desmontar dos veces. Y ojo con la palabra “universal”: en iluminación, universal suele significar “más margen”, no “vale para todo sin mirar nada”.
Los errores que veo con más frecuencia
Si tuviera que señalar los fallos más repetidos al elegir tubos LED, empezaría por estos:
- Comprar solo por centímetros. Un “120 cm” puede ser correcto en longitud, pero seguir siendo incompatible por casquillo o tipo de alimentación.
- Confundir el código de color con la medida. 830, 840 o 865 no hablan de tamaño; hablan de temperatura de color.
- Olvidar el casquillo. G5 y G13 no se pueden intercambiar sin cambiar la luminaria.
- No revisar el balasto. Una instalación HF no se comporta igual que una EM, y eso cambia el tipo de tubo que necesitas.
- Ignorar el espacio útil. En pantallas cerradas, un modelo con unos milímetros extra puede rozar o no cerrar bien.
- Suponer que más vatios significa mejor solución. En LED, el rendimiento depende mucho del diseño, no solo de la potencia consumida.
Me parece especialmente importante el cuarto punto, porque muchas devoluciones vienen de ahí: la medida encaja, pero el tubo no se adapta al equipo existente. Cuando eso pasa, el problema ya no es de dimensiones, sino de compatibilidad real.
La comprobación final que evita devoluciones
Antes de pagar, yo revisaría esta secuencia corta y no me saltaría ningún paso:
- Medida nominal del tubo viejo.
- Diámetro real o familia T5 / T8.
- Casquillo correspondiente, G5 o G13.
- Tipo de instalación: cebador, balasto electrónico o conexión directa.
- Espacio disponible en la luminaria o en la pantalla.
- Temperatura de color y flujo de luz, si además quieres mantener la sensación lumínica de la estancia.
Si me quedo con una sola regla, es esta: primero encaje físico, después compatibilidad eléctrica y solo al final color y rendimiento. Ese orden evita compras equivocadas y es la mejor manera de elegir tubos LED que entren, enciendan y funcionen como deben.
