Elegir un tubo LED no consiste solo en calcular cuántos vatios necesitas. La longitud, el diámetro, el casquillo y el tipo de conexión deben coincidir con la luminaria, por eso conocer los tamaños de tubos LED más habituales evita compras equivocadas y reformas innecesarias. A continuación explico las medidas más comunes en España, cómo distinguir los formatos T5 y T8 y qué debes comprobar antes de sustituir un fluorescente.
Las medidas más habituales se identifican por longitud, diámetro y casquillo
- T8 utiliza normalmente diámetro de 26 mm y casquillo G13.
- T5 es más estrecho, con unos 16 mm de diámetro y casquillo G5.
- Las longitudes más comunes son 600, 1200 y 1500 mm en T8.
- En T5 suelen encontrarse formatos de 550, 850, 1150 y 1450 mm.
- La medida comercial puede variar ligeramente respecto a la longitud real entre pines.
- Antes de comprar hay que revisar también el balasto, el cebador y la conexión eléctrica.

Qué tamaños de tubos LED se encuentran con más facilidad
En España, la mayoría de los recambios lineales pertenecen a los formatos T8 y T5. La letra T hace referencia a la forma tubular y el número indica aproximadamente el diámetro expresado en octavos de pulgada. En la práctica, lo importante es recordar que un T8 es más grueso y un T5 más fino.
| Formato | Diámetro aproximado | Casquillo | Longitudes habituales |
|---|---|---|---|
| T8 | 26 mm | G13 | 600, 900, 1200, 1500 y 1800 mm |
| T5 | 16 mm | G5 | 550, 850, 1150 y 1450 mm |
Las medidas de la tabla son referencias comerciales y pueden cambiar según el fabricante. Por ejemplo, un tubo anunciado como de 1200 mm no siempre mide exactamente lo mismo de extremo a extremo. Yo reviso siempre el plano técnico del producto cuando la luminaria tiene poco margen, especialmente en muebles de cocina, falsos techos y luminarias empotradas.
Cómo distinguir un tubo T8 de un T5
El diámetro ofrece la pista más rápida. El T8 tiene un cuerpo de unos 26 mm y suele incorporar dos patillas separadas por 13 mm en cada extremo, conocidas como conexión G13. El T5, en cambio, ronda los 16 mm y utiliza un casquillo G5, con una separación entre pines de 5 mm.
También cambia la longitud nominal. Un tubo T8 tradicional suele aparecer en medidas de 600, 1200 o 1500 mm, mientras que los T5 conservan con frecuencia longitudes de 550, 850, 1150 o 1450 mm. Esto explica por qué un T5 de 1150 mm no es un sustituto directo de un T8 de 1200 mm, aunque ambos parezcan similares a simple vista.
El diámetro no indica la potencia
Un error bastante común es pensar que el tubo más grueso ilumina más. El diámetro solo describe el formato físico. La cantidad de luz depende de los lúmenes, la distribución óptica y la calidad del LED, mientras que los vatios indican principalmente el consumo.
Para una cocina o un pequeño despacho, por ejemplo, un tubo de 1200 mm puede encontrarse con potencias muy distintas. En lugar de elegir por vatios, comparo los lúmenes y la temperatura de color. Para trabajar cómodamente, suele resultar más útil una luz de 4000 K que una iluminación demasiado cálida o excesivamente azulada.
Cómo medir la luminaria antes de comprar
Medir el tubo viejo es sencillo, pero conviene hacerlo con cierto método. Apaga la corriente, retira el tubo y comprueba tanto la longitud como el diámetro. Si no puedes desmontarlo, mide la distancia total de la luminaria y observa el tipo de casquillo instalado.
- Mide el tubo completo, incluyendo los extremos, pero anota también la distancia entre pines.
- Comprueba el diámetro para saber si corresponde a un formato T5 o T8.
- Identifica el casquillo, G5 o G13 en los modelos lineales más habituales.
- Consulta la ficha técnica del recambio y no te quedes solo con la medida redondeada del título.
- Revisa si la instalación trabaja con balasto magnético, balasto electrónico o conexión directa a red.
La diferencia entre la longitud nominal y la real puede ser de unos milímetros, suficiente para causar problemas en una luminaria ajustada. En mi experiencia, el fallo más frecuente no está en escoger 1200 en lugar de 1500 mm, sino en comprar el formato correcto de longitud con un sistema de conexión incompatible.
Qué medida conviene según el espacio
La longitud debe cubrir la zona que quieres iluminar sin dejar sombras importantes. Un modelo de 600 mm encaja bien en muebles, pasillos, vitrinas y luminarias compactas. Los tubos de 1200 mm son una solución equilibrada para cocinas, garajes y oficinas pequeñas, porque ofrecen una buena superficie luminosa sin ocupar demasiado.
| Longitud aproximada | Usos habituales | Qué conviene valorar |
|---|---|---|
| 550-600 mm | Muebles, cocinas, pasillos y zonas pequeñas | Ángulo de apertura y espacio disponible |
| 850-900 mm | Estanterías, despachos y luminarias intermedias | Medida real entre los soportes |
| 1150-1200 mm | Garajes, talleres, oficinas y cocinas amplias | Lúmenes y distribución de la luz |
| 1450-1500 mm | Locales, almacenes y espacios de trabajo grandes | Potencia, temperatura de color y fijación |
En espacios largos no siempre es mejor instalar un único tubo de mayor tamaño. Dos unidades cortas pueden repartir mejor la luz y facilitar el mantenimiento, aunque ocupan más puntos de conexión. Para un garaje o un taller, yo priorizaría una iluminación uniforme y fácil de sustituir antes que llenar el techo con el tubo más potente.
La compatibilidad eléctrica importa tanto como la medida
Un tubo LED puede encajar físicamente y aun así no funcionar correctamente. Algunos modelos están preparados para sustituir fluorescentes con balasto electromagnético y cebador LED, mientras que otros requieren eliminar el balasto y conectar el tubo directamente a la red. Los tubos T5 con balasto electrónico necesitan una comprobación todavía más cuidadosa.
La información suele aparecer en la caja o en la ficha técnica con indicaciones como EM, HF, universal o conexión directa. No conviene improvisar el cableado: si el fabricante exige modificar la luminaria, la instalación debe realizarla una persona cualificada y con la corriente desconectada.
Lee también: Bombillas decorativas - Guía para elegir la perfecta
Errores que conviene evitar
- Comprar un T5 porque tiene la misma longitud que el tubo instalado, sin comprobar el casquillo G5.
- Confundir la potencia del antiguo fluorescente con la potencia necesaria del LED.
- Medir solo el cristal y olvidar los pines o los soportes de la luminaria.
- Conservar un cebador convencional cuando el modelo necesita un cebador LED.
- Elegir una temperatura de color de 6500 K para una zona doméstica donde se busca una luz confortable.
También revisaría el sentido de alimentación. Hay tubos LED de alimentación por un extremo y otros que reciben la corriente por ambos lados. La longitud correcta no compensa un cableado incorrecto, así que esta comprobación debe hacerse antes de retirar el fluorescente antiguo.
La comprobación final que evita equivocaciones
Para acertar, anota cuatro datos de tu instalación: longitud, diámetro, casquillo y sistema eléctrico. Con esa información podrás filtrar los modelos adecuados y después elegir los lúmenes, la temperatura de color y el acabado que mejor encajen con la estancia.
Si dudas entre dos referencias, suele ser más seguro escoger el tubo cuya ficha técnica indique la medida real y la compatibilidad exacta con tu luminaria. Unos minutos midiendo y revisando la conexión pueden evitar devolver el producto, cambiar el cableado a última hora o terminar con una iluminación peor de la esperada.
